Cómo preparar una PNG transparente
Comprueba bordes, paleta y tamaño de uso para detectar problemas antes y después de generar.
Comprueba los píxeles semitransparentes del borde
Antes de convertir PNG a SVG, mira la imagen sobre distintos fondos. Un motivo limpio sobre blanco puede mostrar un halo sobre azul oscuro. A veces los píxeles del borde se mezclaron con un fondo anterior al exportar. Aunque el resto sea transparente, esos píxeles pertenecen a la referencia e influyen en su contorno. Si el original más nítido está en otro formato, puedes convertir una imagen a SVG desde un archivo JPEG, WebP o GIF.
Utiliza el archivo original cuando puedas. Una selección demasiado suave, las reducciones repetidas y un enfoque intenso pueden alterar esquinas y trazos finos. Si preparas una versión más limpia, conserva el original para comparar. Comprueba después qué áreas pertenecen al motivo y cuáles necesitan corrección; seleccionar un archivo no elimina su fondo.

Sigue las curvas de una flor sencilla
Una forma repetida permite detectar mejor las curvas irregulares. Revisa las uniones de los pétalos y comprueba que el centro siga siendo visible.
Distingue el suavizado de los colores del diseño
El suavizado emplea tonos intermedios para mostrar curvas continuas. Esos píxeles no son necesariamente colores adicionales del diseño: la vectorización debe interpretar una forma coherente. Valora primero el contorno al tamaño de uso y luego amplíalo. Una mínima diferencia en un píxel suavizado no tiene el mismo efecto que perder un hueco completo.
Anota los colores que definen la ilustración. Si utiliza tres colores principales, quizá no necesites cada matiz del borde. Compara las áreas generadas con esa intención. Revisa sombras y degradados en el resultado y edítalos si lo necesitas; una nota no los elimina automáticamente. Muchos trazados diminutos pueden complicar la edición sin mejorar el diseño.
Revisa la transparencia dentro de tu diseño real
Al convertir PNG a SVG, prueba el resultado sobre el fondo previsto y en su tamaño más pequeño. Los espacios entre formas pueden parecer correctos en una vista ampliada y desaparecer en un botón o una cabecera. Revisa también el margen alrededor del motivo, las puntas cortadas y la relación visual entre sus partes. Conviene comprobar tanto una versión pequeña como otra grande.
Si la imagen incluye letras, revisa cada carácter y sus espacios interiores. Una forma parecida no garantiza un texto correcto. Conserva la referencia PNG y abre el SVG descargado en la aplicación final para comprobar su aspecto allí. Los vectores permiten aumentar la geometría sin mostrar los píxeles del raster, pero no añaden información que ya se hubiera perdido en el archivo de partida. Al convertir un logo a SVG, añade una revisión de las letras, el espaciado y los colores oficiales de la marca.
